hara kiri
Foto: Robert Couse-Baker

Los administradores de las sociedades son las personas que tienen facultades de dirección y representación de la sociedad, por ello están sujetos a un régimen de responsabilidad por sus actos frente a la propia sociedad y sus socios y frente a terceros.

Los socios de una sociedad de capital ven limitada su responsabilidad por las deudas de ésta hasta la cantidad aportada al capital social, pero un socio que además sea administrador debe tener en cuenta que el desempeño de su cargo implica que, en determinadas circunstancias, esa responsabilidad no sea limitada.

En primer lugar, el administrador debe responder ante los socios de su labor. La confianza depositada en él por parte de los socios ha de corresponderse con una labor diligente y cuidadosa y una toma de decisiones que busque siempre el interés de la sociedad. Los socios estarán siempre facultados para evaluar esa labor y, si lo consideran oportuno, relevarlo de ese cargo mediante decisión en Junta aprobada por la mayoría establecida en los estatutos.

En caso de actuaciones que puedan suponer un incumpliendo de los estatutos o una actuación culposa o negligente y que supongan un perjuicio para la sociedad, los socios podrían efectuar una reclamación contra el propio Administrador por la vía civil, y éste habrá de responder del perjuicio causado si así lo estimara la correspondiente resolución. Dicho perjuicio podría deberse tanto a comisión de determinados actos como a la omisión de los deberes de su cargo.

Hay que tener en cuenta que esa responsabilidad estará en función del ejercicio abusivo o negligente del cargo, por ello no todos los actos inadecuados pueden dar lugar a esa reclamación. Los meros errores, aunqeu sean ruinosos para la sociedad, no llevarán implícita dicha responsabilidad si no se puede acreditar ese ejercicio irresponsable.

También es posible que el Administrador deba responder ante terceros por su actuación al frente de la sociedad. Lo más evidente es la responsabilidad del Administrador por las deudas de las sociedad ante la Seguridad Social, responsabilidad solidaria, o ante Hacienda, responsabilidad subsidiaria.

Además, el hecho de que la sociedad incurra en causa legal de disolución, porque los fondos propios de la sociedad sean inferiores al 50% del capital social, y no se promueva una ampliación de capital o si la sociedad ha de presentar concurso voluntario de acreedores y el Administrador no haga lo posible por declarar dicho concurso pueden suponer una derivación de responsabilidad hacia el Administrador, que debería de responder solidariamente de las deudas que contraiga la sociedad desde el momento en que no llevó a cabo las acciones requeridas.

Para más información sobre este tema puede ponerse en contacto con nosotros aquí.

cropped-logo-rodriguez-bujan2

Contacta con nosotros

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s