Seguridad Social

La prestación por incapacidad permanente

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Mientras que la incapacidad temporal se cobra por el hecho de estar médicamente inhabilitado para el trabajo durante un periodo limitado de tiempo, la incapacidad permanente supone que ésta lo es para siempre, si bien cabe la posibilidad de una posible curación o rehabilitación a muy largo plazo.

Si bien existe una modalidad de incapacidad no contributiva, la llamada invalidez no contributiva, la cobertura de esta prestación exige unos mínimos de cotización.

La incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa determinante, se clasificará en función del porcentaje de reducción de la capacidad de trabajo del trabajador, Así nos encontramos con diferentes modalidades de invalidez permanente que suponen
un tratamiento distinto a la hora de acceder a la prestación y al importe a cobrar.

En lo que se refiere a las condiciones para ser beneficiarios de esta prestación, los afectados por una invalidez parcial han de estar de alta o en situación asimilada al alta en el momento en que se produce el hecho invalidante y si éste está producido por una enfermedad común han de haber cubierto un periodo de cotización de 1.800 días en los últimos 10 años.

Los que sufran una invalidez permanente total podrán beneficiarse de esta prestación si en el momento en que se produce el hecho invalidante estan en situación de alta o asimilada y si ésta deriva de una enfermedad común tener cubierto un periodo de cotización de:

  • La tercera parte del tiempo transcurrido desde que cumplió 16 años hasta la fecha del hecho, si el trabajador es menor de 31 años.
  • Un cuarto del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplíó 20 y el hecho causante, con un mínimo de cinco años, i el trabajador tiene 31 años o más.Un quinto de esa cotización ha de estar comprendido en los últimos 10 años.

El derecho al cobro de la prestación por incapacidad permanente total se adquiere si en el momento en que se produce el hecho el trabajador está de alta o situación asimilada y, si la invalidez está producida por una enfermedad común o un accidente no laboral se ha tener cubierto un periodo de cotización de:

  • La tercera parte del tiempo transcurrido desde que cumplió 16 años hasta la fecha del hecho, si el trabajador es menor de 31 años.
  • Un cuarto del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplíó 20 y el hecho causante, con un mínimo de cinco años, i el trabajador tiene 31 años o más.Un quinto de esa cotización ha de estar comprendido en los últimos 10 años.
  • Si la invalidez se diera por una enfermedad común o un accidente no laboral en situación de no alta se podrá cobrar esta prestación si se tiene cubierto un periodo mínimo de cotización de 15 años, siendo tres de ellos en los últimos 10 años.

Para la gran invalidez se han de cumplir las mismas condiciones que para los casos de incapacidad permanente absoluta.

El nacimiento del derecho al cobro de esta prestación se produce, en los casos en los que la invalidez permanente deriva del la extinción del periodo máximo de cobro por invalidez temporal, en la fecha de la propia extinción. Si el trabajador no estuviera previamente en situación de IT el hecho causante y, por tanto, el nacimiento del derecho a esta prestación será en de la fecha de emisión del dictamen que califica la invalidez. Si el trabajador no se encontrara en situación de alta ni asimilada el nacimiento del derecho se fijará en el día de la fecha de la solicitud.

En los casos incapacidad permanente total, la pensión vitalicia correspondiente será compatible con el salario que pueda percibir el trabajador en la misma empresa o en otra distinta, siempre y cuando las funciones no coincidan con aquellas que dieron lugar a la incapacidad permanente total.

Las pensiones vitalicias en caso de incapacidad permanente absoluta o de gran invalidez no impedirán el ejercicio de aquellas actividades, sean o no lucrativas, compatibles con el estado del incapacitado y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión.

El disfrute de la pensión de incapacidad permanente absoluta y de gran invalidez a partir de la edad de acceso a la pensión de jubilación será incompatible con el desempeño por el pensionista de un trabajo, por cuenta propia o por cuenta ajena, que determine su inclusión en alguno de los regímenes del Sistema de la Seguridad Social.

La cuantía de la prestación varía en función del tipo de invalidez y la edad del trabajador.

Para más información sobre este tema puede ponerse en contacto con nosotros aquí.

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