Escuchar a José Luis Feito y otros dirigentes de la CEOE echar leña al fuego en la relación empresario trabajador es volver a los desafortunados días del escándalo Díaz-Ferranz y de la imagen empresario-patrono que a ellos parece gustarles pero que está muy lejos de la realidad. Ni Feiro ni la CEOE representan a la mayoría de los empresarios españoles.
El 85% del empleo de este país está creado por autónomos y pymes, que generan el 65% del PIB español. Ninguno de estos pequeños empresarios es Florentino Pérez, ni Emilio Botín y, ni mucho menos, Díaz-Ferranz. La mayor parte de los pequeños empresarios de este país son trabajadores que un día tuvieron las narices de arriesgarse y endeudarse para trabajar para ellos mismo y contratar a los empleados necesarios para que su negocio funcionara. Y la CEOE no les representa, ni habla por boca de ellos.








